
El profesor de la Universidad Johns Hopkins Steve Hanke analizó el impacto de la inteligencia artificial en el mercado laboral. El economista considera que las nuevas tecnologías no provocarán despidos masivos. Como principal razón señala el alto coste de implementación de las redes neuronales. Reemplazar personas por algoritmos resultará más caro para las empresas que la contratación habitual. Steve Hanke señaló que los sistemas avanzados no serán gratuitos. La inteligencia artificial requiere enormes inversiones en capital físico. El funcionamiento de las redes neuronales consume grandes cantidades de energía eléctrica. Estos factores hacen que la explotación de las tecnologías sea muy intensiva en recursos. Las empresas tendrán en cuenta estos gastos al tomar decisiones de personal. La automatización completa de los procesos sigue siendo económicamente inviable para muchas organizaciones.
El economista también comparó las redes neuronales con el software tradicional. Los programas convencionales no requieren gastos continuos tras finalizar su desarrollo. La inteligencia artificial necesita financiación constante para su funcionamiento. Steve Hanke vinculó el futuro de la industria con el coste de los recursos escasos. El desarrollo de la infraestructura exige importantes inyecciones financieras por parte de las empresas tecnológicas. Algunas corporaciones ya registran flujo de caja negativo debido a sus inversiones. Los representantes de la industria prevén que los altos costes se mantendrán durante décadas. El director de SoftBank, Masayoshi Son, estimó los gastos futuros en billones de dólares. Estos recursos se destinarán a la creación e implementación de nuevos sistemas. Los gigantes tecnológicos continúan incrementando su capacidad de cómputo para el entrenamiento de modelos.
Las opiniones de Steve Hanke difieren de las posiciones de otros participantes del mercado. El director de Nvidia, Jensen Huang, espera una reducción gradual del coste del equipamiento. Elon Musk admite la posibilidad de que los algoritmos reemplacen completamente a las personas en el futuro. Sin embargo, la práctica actual muestra resultados diferentes en la implementación de las tecnologías. Algunas empresas están reincorporando a empleados previamente despedidos a sus antiguos puestos de trabajo. Los sistemas que los reemplazaron mostraron resultados inferiores en tareas reales. Los empleadores están realizando una nueva evaluación del incremento de productividad laboral. El ahorro derivado del uso de redes neuronales resultó inferior a las expectativas iniciales del sector empresarial. Esto confirma la tesis sobre la complejidad de la automatización total de los procesos de trabajo. El trabajo humano mantiene su competitividad en muchos sectores de la economía.