
Las acciones de Nintendo cayeron por segundo día consecutivo, bajando más de un 10% en cinco sesiones de negociación. En Tokio, las acciones cayeron un 5,45% hasta las 7.943 yenes. Los analistas atribuyen esto a un calendario de lanzamientos insuficientemente sólido para Switch 2 y a la ausencia de un nuevo juego de Mario en 3D.
Los inversores esperaban más de la presentación de Zelda y del Nintendo Direct celebrado el miércoles. En el marco del Direct dedicado al 40 aniversario de Zelda, se anunció el remake de Ocarina of Time para el 5 de noviembre. Luego, el miércoles, se presentó el programa de lanzamientos de invierno. La mayor parte de los juegos retoman proyectos antiguos: Pikmin 4 y Xenoblade Chronicles 3 llegan en ediciones mejoradas para Switch 2, lanzadas en 2023 y 2022 respectivamente. Hyrule Warriors regresa en una edición definitiva. Otros juegos están previstos para más adelante: Metroid Ravenous y un juego de Kirby en 3D saldrán en 2027. Monster Hunter Wilds y tres remakes de Resident Evil también llegarán a esta consola, aunque ambos juegos fueron lanzados en otras plataformas hace varios años.
Esta combinación es precisamente la que subyace a las críticas. El nuevo juego de Mario en 3D no apareció, y los remasters y ediciones para Switch 2 ocupan ahora una parte significativa del trimestre festivo. Los analistas querían un contenido exclusivo que impulsara las ventas de hardware. Las actualizaciones para los propietarios de juegos ya han concluido, aunque esto ocurre con poca frecuencia. Por ello, las perspectivas de los juegos de consola parecen menos prometedoras de lo que el precio de las acciones sugería.
El CEO de OpenAI, Sam Altman, reservó dos días para jugar a Ocarina of Time. Los jugadores recibieron los mismos anuncios de maneras muy distintas. Altman calificó el remake como la mejor noticia que había escuchado en mucho tiempo. Luego tachó el 5 y el 6 de noviembre de su calendario y dijo que necesitaba una botella de Mountain Dew. Altman rara vez menciona los videojuegos, aunque a veces habla de aficiones inusuales, incluida la búsqueda de superconductores que funcionen a temperatura ambiente, a la que prestó su apoyo esta semana.
Mientras tanto, la industria del videojuego sigue siendo un negocio volátil para las grandes empresas tecnológicas. En julio, Microsoft recortó 3.200 puestos de trabajo en la industria del videojuego. Unas semanas después, el futuro CEO de Apple se reunió con el equipo de Pokémon en Apple Park. Ahora Nintendo debe esperar al 5 de noviembre para convertir ese entusiasmo en ventas navideñas. Hasta entonces, la dinámica de las acciones de Nintendo refleja las expectativas de los inversores respecto a los anuncios.

