
El 30 de septiembre de 2026, el desarrollador Cashu envió Bitcoin a través de la red Find My de Apple utilizando un pequeño dispositivo. Este dispositivo transmite tokens Cashu e-cash a través de los iPhones cercanos, sin necesidad de conexión a Internet. El experimento convierte el sistema de rastreo utilizado en los AirTags en un inusual canal de pago. Sin embargo, el desarrollador enfatiza que solo se deben enviar pequeñas cantidades. Según él, este puede ser el método más absurdo para enviar Bitcoin hasta la fecha.
El código fuente abierto fue publicado en GitHub y funciona en placas económicas ESP32. El dispositivo empaqueta el token en señales Bluetooth, imitando balizas para objetos perdidos. Los iPhones que pasan reciben estas señales y las transmiten a través de la red Find My de Apple, como si estuvieran buscando un AirTag perdido. El receptor recibe estos informes a través de su cuenta de Apple y recupera el token en partes. Cada señal transmitida lleva solo dos bits de datos, por lo que se requieren más de 1,000 transmisiones para enviar un token típico. El desarrollador advierte que cada token transmitido es público, y cualquiera que lo reciba puede utilizarlo, ya que los tokens Cashu funcionan como efectivo digital.
La principal vulnerabilidad radica en el propio transporte. Según el protocolo, la información transmitida no está encriptada, y los identificadores necesarios para su búsqueda son públicos. La documentación aconseja enviar solo pequeñas cantidades, ya que la entrega es lenta e inestable. Si Apple cambia la interfaz, el sistema podría dejar de funcionar. El experimento con Find My sigue siendo una novedad, no un producto de pago, uniéndose a otros esfuerzos para crear formas más convenientes de enviar Bitcoin, similares a los mensajes de texto, pero sin utilizar Internet.



