
Bangko Sentral ng Pilipinas (BSP), el banco central de Filipinas, propuso congelar el registro de nuevos operadores de sistemas de pago durante 12 meses, según el proyecto de circular publicado, tal como informa Cointelegraph. Durante la moratoria, el regulador llevará a cabo una revisión integral de su sistema de clasificación (taxonomía) y del procedimiento de licenciamiento de operadores de pago. La propuesta abarca todas las nuevas solicitudes de registro, aunque las presentadas antes del inicio de la moratoria podrán continuar su tramitación; sin embargo, el regulador no las aprobará ni rechazará hasta que finalice el período de congelación. Las empresas no tendrán derecho a iniciar actividades que requieran registro como operador de sistema de pago sin contar con una autorización especial del BSP. El proyecto de circular entrará en vigor quince días después de la publicación de la versión definitiva, y el regulador acepta actualmente comentarios y propuestas de las partes interesadas.
Además, el BSP refuerza los requisitos de control sobre las empresas que trabajan con proveedores de servicios de activos virtuales (VASP). Cualquier entidad crediticia supervisada por el BSP que preste servicios de incorporación de comerciantes deberá atender únicamente a VASP con licencia mediante acuerdos directos con los comerciantes. Dichas relaciones quedan sujetas a una mayor verificación del origen de los fondos (due diligence), un monitoreo más profundo de las operaciones, el establecimiento de límites en los montos de transacciones y liquidaciones, así como la aplicación de otras medidas de control basadas en riesgo. El requisito abarca a todas las empresas de activos virtuales, las cuales deberán contar con licencia, registro o autorización del BSP, de la Comisión de Valores y Bolsa de Filipinas u otro organismo competente. Los proveedores de servicios de activos virtuales quedan equiparados, a efectos normativos, a las empresas dedicadas a los juegos de azar, la industria del juego, el entretenimiento para adultos y las remesas de dinero. El regulador busca así construir un ecosistema de pagos más claro y gestionable, en el que todos los participantes cumplan claramente los nuevos estándares de supervisión y minimicen los riesgos de lavado de dinero.
La propuesta del BSP refleja la creciente atención de las autoridades filipinas al sector de las criptomonedas y a las innovaciones en pagos. La adopción de dicha moratoria señala la necesidad de revisar el marco normativo en un contexto de rápido desarrollo tecnológico y ampliación del espectro de actores en el mercado. La revisión integral de la taxonomía permitirá al regulador definir con mayor precisión qué servicios requieren licenciamiento y establecer reglas equitativas para los operadores de pago tradicionales y digitales. Esta decisión se alinea con la tendencia más amplia de reforzar el control regulatorio sobre las plataformas de criptomonedas; previamente, la Comisión de Valores de Filipinas ya había señalado varias plataformas cripto, incluida dYdX, como operadoras sin el registro correspondiente. Así, las autoridades filipinas abordan de forma integral la normalización del ecosistema financiero digital, equilibrando la apertura a la innovación con la protección de los consumidores y del sistema financiero frente a los riesgos.

